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Aflojando las emociones de los jóvenes calingastinos

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Maico Milla (25) es profesor de folclore y desde hace dos años se dedica a dictar talleres de teatro.  Nació y vivió, hasta terminar su adolescencia, en Calingasta y el destino lo hizo volver para enseñar lo que aprendió. Una empresa minera lo convocó por segunda vez debido a una situación social que alarmaba a la comunidad.

Seis años lleva Maico dedicándose al teatro, primero como estudiante y ahora ya habilitado –desde el año 2016-para ser tallerista porque son pocas las materias que le quedaron para recibirse. Mientras estudiaba, daba clases de folclore también en su departamento natal y lo dejó para darle paso a lo que hoy le llena el alma “porque veo que nace una sonrisa en los chicos”.

Todos los lunes, Maico viaja en colectivo hasta Calingasta y sus clases de teatro, que lo hacen quedarse todo el día, son por dos. Es que los chicos del colegio nocturno Jesús de la Buena Esperanza, en Barreal, son sus alumnos. Por otro lado, hay una veintena de pibes que toman clases gratis en el CCI de la Villa Calingasta, gracias al aporte de la empresa minera Austral Gold, operadora de la Mina Casposo.

“En abril de este año empezamos y, desde el inicio, fue pensado para trabajar con jóvenes del lugar. Me había dicho Cristina Zimmerman, a cargo de Valor Compartido de la minera, que una psicóloga le comentó que el teatro permite trabajar con las emociones de las personas y es así. En ese momento era importante comenzar a hacerlo con los adolescentes calingastinos”, indica Maico. Las clases de teatro fueron consideradas por la compañía minera debido a las diversas problemáticas sociales que enfrentan los adolescentes en Calingasta.

Los padres de Maico son oriundos del departamento del oeste y él conoce la idiosincrasia calingastina, cómo piensa y vive la gente. “Hay pocas actividades que los jóvenes puedan hacer y tampoco alternativas laborales. Los chicos que van al taller son de La Isla, lugar donde yo nací, Puchuzún y Alto Calingasta. Sus edades van de los 12 a los 21 años y tienen la autoestima baja. Muchos, al no poder irse del lugar, se frustran. Desde el teatro también les mostramos otra alternativa de trabajo para ellos y es algo esperanzador”, precisa el profesor de teatro.

 

Ya casi terminando el año, están preparando una obra final y quieren subirla a las tablas del Teatro Sarmiento, en la ciudad de San Juan. La obra es una creación colectiva que se llama “Un sueño para recordar” y el disparador fue la poetisa Ofelia Zúccoli que era calingastina y triunfó fuera de la provincia.

Maico vive desde hace diez años en Rivadavia, en el Gran San Juan, pero todavía recuerda su niñez en la escuela de la localidad La Isla y sus días de secundario en la Escuela Técnica General Manuel Savio. Este calingastino se fue a la ciudad para estudiar Análisis Clínicos en la Universidad privada “pero no pude porque era caro hacerlo”. A la par hacía danza y desde hace nueve años consecutivos participa en la Fiesta Nacional del Sol tras haber pasado todos los castings.

“Quiero que el año que viene los chicos puedan viajar a la ciudad para ver obras de teatro que no llegan al departamento. También sería bueno que se llevaran algunas obras a Calingasta. Debo decir que, hoy por hoy, los chicos tienen un cambio de actitud. Hay chicas que llegaron solamente saludando y les costaba hablar, hoy se paran frente a todos sin problema con un texto teatral. No me expresan a mí los problemas, sino que lo hacen a través de los ejercicios. Un ejercicio para trabajar emociones es, por ejemplo, que en un papel escriban palabras o creen oraciones de situaciones de las que fueron parte y aparece la violencia familiar, la autoestima y la depresión”, comenta Maico.

Las clases de los lunes en el CCI duran dos horas, comenzando a las seis de la tarde. En el caso de sumarse más jóvenes, Maico considera que sería necesario sumar un día más. “Si bien el taller cierra en diciembre, volvemos en enero y febrero repitiendo la obra en el departamento. Podría ser, se me ocurre, en el aniversario de la comuna. Igual, los chicos van a participar en el Carrusel de la Fiesta Nacional del Sol, lo harán desde lo teatral dando vida al carro del departamento”, indica.

Por ahora, la compañía teatral no tiene un nombre pero ya están pensando cuál podrían ponerle.

 

 

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