San Juan

“El 2019 fue muy positivo para Veladero, era un año bisagra”

0

El Lic. Marcelo Alvarez, Country Manager de Barrick para Argentina y Chile, realiza un resumen del año que finaliza. El entrevistado señala que desde el punto de vista operativo se produjeron importantes avances que invitan a una potencial vida útil mayor de la mina situada en el departamento Iglesia, provincia de San Juan. Asimismo, Alvarez realiza un pormenorizado análisis de las obras inauguradas en la zona de influencia de Veladero, remarcando la necesidad de profundizar el trabajo tripartito como visión compartida entre empresa, gobierno y comunidades.

¿Cuál es el balance que puede realizar de mina Veladero en relación a 2019?

Creo que terminamos un año muy positivo desde el punto de vista de la producción. El 2019 fue muy positivo para Veladero, de momento que era un año bisagra. Arrancamos el año pensando que iba a ser económicamente difícil para la empresa, pero logramos darlo vuelta y terminar en positivo. Eso nos permitió avanzar con los proyectos de expansión que estamos realizando y las obras de infraestructura en el valle (Fase 6), la construcción de la línea eléctrica, el aeródromo, etc., y con eso podemos prospectar una vida útil mayor en Veladero. Logramos construir un fuerte equipo de exploración. Con la llegada de nuestro CEO Mark Bristow revivió la exploración en Veladero. Este año vamos a tener una campaña de US$20 millones que es una cifra importante, no vista en muchos años, y tiene que ver con la visión de nuestro CEO, que como geólogo le gusta trabajar en base al descubrimiento de nuevos yacimientos de clase mundial y en eso está trabajando el equipo.

Finalizamos un año muy bueno en cuanto a la relación con la comunidad, inaugurando nuevos proyectos, duplicando las hectáreas de producción e inyectando recursos para el año que viene. Y también terminamos un buen año en la relación con los proveedores locales: hemos podido avanzar muchísimo a partir de una mesa de diálogo que construimos desde mi llegada, en la cual mensualmente tenemos reuniones de seguimiento y semanalmente recibimos 3 o 4 reuniones con compañías locales para conocer su actualidad, sus productos y conocerlos. Eso ha implicado que hemos crecido un 200% en 2019 en cuanto a contratación de empresas locales, independientemente del tamaño de la organización. Hoy en Veladero tenemos cinco empresas trabajando en transporte, cuando antes había una sola, incluyendo una de Jáchal y otra de Iglesia, y vamos ampliando la base de proveedores locales que se pueden beneficiar del desarrollo de la minería. Y eso se dio gracias a la apertura, el diálogo respetuoso y la escucha. Hoy el equipo de Veladero es mucho más consciente de favorecer la contratación local, el compre local e incorporar en los contratos tres cláusulas clave: una sobre el compromiso de un porcentaje de contratación local, otra de asociativismo con empresas locales que muestra el crecimiento de empresas locales que ha ingresado a Veladero, y la tercera es la cláusula de RSE por parte de nuestros contratistas. Un ejemplo es Milicic, empresa que en el departamento Iglesia erradicó todos los basurales informales que existían y construyó un centro de procesamiento único garantizando la salubridad de la gente. Cosas como estas van mostrando también el compromiso de las empresas contratistas que aportan al desarrollo de la comunidad.

Se inauguraron diferentes obras en la zona de influencia de Veladero. ¿Hacia dónde apunta Barrick con estas obras?

Lo primero tiene que ver con realizar obras que estén en el marco del plan 2030 de la provincia de San Juan. En segundo lugar, tiene que ver con una nueva política del CEO de la compañía, Mark Bristow, relacionada a estructurar proyectos que contengan un compromiso por parte de la comunidad, del estado y la empresa, y que quede asentado de manera transparente en un documento. Que queden claros las funciones y los compromisos de cada uno y también tenga una estrategia de salida para la empresa para que no se genere una dependencia, o por el contrario el día que la empresa deje de poner esos recursos el proyecto se caiga que es lo que no queremos que suceda. Lo tercero, es que tienen que ser cosas que generen una transformación en la calidad de vida de la gente. A eso apuntamos, a transformar la realidad y lo que aprobamos e inauguramos tiene que ver con eso. Inauguramos una de las plantas más importantes del departamento Iglesia: la compañía está construyendo 11 plantas potabilizadoras para cambiar el 100% de las plantas que existen en el departamento. De las 11 comunidades estamos renovando o construyendo nuevas plantas en algunos casos para que la gente tenga agua de calidad y con presión, y que la calidad sea sostenida ya que estamos cambiando todo lo que son los tanques, pero también un sistema automatizado de potabilización del agua que garantice su calidad en el tiempo.

El segundo tema tiene que ver con la transformación de la matriz económica y uno de los ejes a los que apuntamos tiene que ver con la naturaleza del departamento, que es la agricultura. Y lo que hicimos fue inaugurar conjuntamente con la empresa Aramark y el gobierno de la provincia de San Juan, y esto es importante destacarlo: estamos incluyendo en todos nuestros contratos cláusulas de asociativismo y responsabilidad social por parte de las empresas contratistas. Este es un programa que hacemos de la mano con Aramark donde se inauguraron cuatro reefers y un invernadero que van a permitir dos cosas: evitar la pérdida de productos por no tener una cámara de frío que permita proteger la producción cuando hay una mala temporada, o demasiado calor o lluvia. Con eso se puede romper la pérdida de productos. El año pasado uno de los productores comentaba que había perdido 4.000 kg de zapallos porque había caído una helada y no tenían dónde ponerlos. Esto se va a evitar, y la rentabilidad va a estar garantizada. Por el otro lado, podremos generar plantines de manera de romper la estacionalidad. Se puede producir todo el año y se puede manejar la cadena de frío para poder vender un producto de calidad. Al mismo tiempo, con ciertos productores hemos ido en el marco de esta mesa de gestión que se ha creado, porque también esto es importante: antes había una serie de cooperativas, y ahora se creó una mesa de gestión agrícola única en el departamento donde coexisten todos los productores que quieran ser parte. Y lo que viene y ya hemos empezado a trabajar es en el manejo del agua como un eje crítico para el desarrollo sustentable de la agricultura: crear reservorios y transformar el riego de manto en riego por goteo para hacer más eficiente la producción. Y obviamente que todo lo relacionado a los químicos y fertilizantes va automatizado dentro del riego por lo cual en los últimos dos o tres años hemos logrado duplicar o triplicar la producción gracias a este sistema.

En tercer lugar, inauguramos un condicionante de la Declaración de Impacto Ambiental que tiene que ver con un plan forestal. La compañía está comprometida desde hace tiempo con la plantación de una cantidad de árboles. Nosotros duplicamos la apuesta del estado y duplicamos la cantidad de árboles que vamos a sembrar: serán 6.000 árboles en Jáchal y 6.000 en Iglesia. El proyecto ya arrancó, ya están comprados los árboles y diseñado cómo y dónde se van a sembrar. Y vamos a hacer todo por riego por goteo y gravedad con el fin de no tener que usar electricidad y garantizar el agua para el crecimiento del bosque. Queremos devolverle a la comunidad espacios de oxígeno y reducir la huella de carbono. Son tres proyectos transformacionales para la comunidad.

Esta forma de trabajo tripartita, ¿es algo que se observa en la minería a nivel mundial o es un modelo que Barrick está ajustando a este caso?

Esto es una filosofía de nuestro CEO Mark Bristow, y es parte de los compromisos que requiere y aplica el programa HMS (Hacia una Minería Sustentable). Los estándares internacionales van en ese sentido. Se debe romper el asistencialismo y crear mecanismos de gestión que permitan, por un lado, la participación ciudadana en la planificación y la construcción de planes de gestión, porque la única garantía de que lo que se haga sea avalado por la sociedad es que participen. Es un eje central en RSE. Lo segundo tiene que ver con todo aquello que se decida en conjunto con la comunidad: que la misma tenga el deseo de hacerlo y lo lleve a la práctica. Y la tercera parte es que tenga una continuidad en el tiempo por las comunidades y el estado. Es cumplir también con altos estándares internacionales.

¿Se realizan auditorías y monitoreo permanente al respecto?

Sí. El hecho de que los acuerdos estén por escrito garantiza el cumplimiento y compromiso de cada una de las partes para que se cumpla de la forma pautada y sostenible en el tiempo.

En el HMS se observa que, en los últimos 5-10 años, hay un viraje muy fuerte en el acercamiento entre empresa minera, comunidad y estado…

Definitivamente. Hoy el desarrollo de planes comunitarios va en esa línea. La responsabilidad social va mucho más allá de solamente pagar impuestos y contratar gente local. Pasa por generar un entendimiento entre las comunidades, las empresas y el estado, que se construya una visión compartida, un compromiso de todas las partes de avanzar hacia esa visión común y fijar unas prioridades para que la gente pueda ver hecha realidad su intención y sus deseos, y construir una nueva forma de licencia social. La participación ciudadana es la única manera de reducir las brechas y la manera de generar equidad y de comportarse como un buen vecino para una actividad extractiva como lo es la minería.

En este sentido, al hablar de disminuir las brechas, ¿considera que de acá a un futuro cercano se tiene que profundizar en este tipo de medidas o innovar sobre ello?

Todo lo que se construya de manera participativa tiene la madurez suficiente para que el éxito esté garantizado. La clave pasa por el diálogo y la construcción de una visión compartida del territorio, con participación de toda la ciudadanía. Para esto ya hay metodologías, formas de actuar, que se pueden hacer perfectamente y lo estamos haciendo con las comunidades. Se debe innovar, y estamos abiertos a ello. Pero creo que lo que hay que innovar a futuro tiene que ver con cómo los recursos llegan antes a las comunidades, con cómo la construcción de la matriz económica de una región y la base de crecimiento y la infraestructura social que necesita una comunidad para recibir un proyecto de esta naturaleza se tiene que abordar desde el inicio y no al final o durante la producción. Esto tiene que ver con esta nueva lógica de la minería de entrar al territorio con mucha anticipación para no generar un impacto social con la llegada de un proyecto.

Fuente: Panorama Minero

0

También te puede interesar

Más en San Juan