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Moldeando futuro

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En las máquinas de coser de unas quince mujeres se confeccionaron 3500 barbijos con tela que donó la Cámara Minera de San Juan a la Fundación CreSer. De ese total, la CMSJ compró tapabocas que fueron donados a FundaMe, cuatro merenderos y al Gobierno provincial que los destinó a comedores infantiles. El paso siguiente es que una molderista las capacite para que hagan prendas familiares e incluso puedan venderlas y así contribuir con el sustento familiar.

Este grupo de mujeres vive en el Barrio Valle Grande y en el Quinto Cuartel, donde la Fundación CreSer trabaja desde hace varios años colaborando con diferentes programas de asistencia comunitaria. La Cámara Minera de San Juan comenzó a colaborar con dicha entidad que llevó a estos populosos poblados las huertas familiares, las clases de apoyo escolar y la merienda para cientos de chicos.

Tras haber confeccionado los 3.500 tapabocas, el siguiente paso es seguir apoyando la motivación que tienen para salir adelante gracias al aporte monetario que puedan hacer en sus hogares. Por ello, la iniciativa de la Cámara Minera es que reciban un curso que les permitirá realizar prendas de vestir, también remodelarlas, y darles uso familiar o venderlas.

“Le conseguí a la Fundación una molderista que le dará cursos de moldería a la gente que aprendió a hacer los tapabocas. Será una economía circular, porque no es para que hagan cosas para minería sino para la casa. La idea es que la mujer que tiene máquina de coser pueda sacar un molde de una remera y le haga una remera al hijo”, precisa Luciano Guglielmini, propietario de la empresa Solimin y quien aportó la tela para los barbijos en representación de la CMSJ. La Cámara también les entregó los hilos y los elásticos.

El personal de Solimin, que hace los moldes para la ropa laboral que comercializa, se encargará de dictar los cursos que será sin costo alguno para las mujeres.

CAMBIO DE ESTACIÓN

La tela con la cual se hicieron los barbijos es micro polar fleeceterm 140 grs que tiene un tejido frisado con tratamiento interno que potencia la termicidad de la prenda y es antipilling en la cara externa. Es polyester al 100%, repele el agua y es respirable. Es elastizada e ideal para los barbijos porque no se moja ni se queda húmeda y para el invierno venía bien al tratarse de una tela caliente.

“Todavía tengo tela para seguir cortando barbijos, pero la vamos a donar al departamento Jáchal, a pedido de Minas Argentinas. Ahora que se viene el calor y al ser polar no sé si es la mejor para hacer tapabocas, tendremos que buscar otra tela”, explica Guglielmini.

 

 

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