Julián Rins, CEO de SIGMA, comparte la experiencia de qué significa ser proveedor minero, y la cadena de valor recorrida en esta industria a lo largo de los años. Un análisis que incluye la mejor continua y la necesidad de una reciprocidad con otras jurisdicciones para lograr mayor competitividad.
El 28 de mayo fue el Día Nacional del Proveedor Minero y quería consultar: ¿Qué significa ser proveedor minero en San Juan?
A lo que dijo Federico Echegaray sobre la cascada económica positiva que genera la industria minera de forma directa e indirecta, me gustaría destacar dos puntos. Uno de ellos es que cuando uno trabaja directamente como proveedor para una empresa minera, realmente los estándares de calidad y seguridad son muy elevados. Y esto esta bueno porque te mejora como empresa proveedora. Quizás cuando comenzamos, estos estándares no los teníamos y hoy los tenemos como norma. No solo para trabajar con la minería sino en todas las demás actividades que realizamos. En este sentido, el sector de la construcción ha mejorado sus estándares con la industria minera.
¿Y el segundo punto que destacas cuál sería?
El otro punto que destaco es que San Juan, a diferencia de otras provincias como Mendoza, tiene una matriz productiva poco diversificada. Tampoco tenemos que perder de vista que, en términos nacionales, somos una economía pequeña. Entonces el ingreso de un jugador como el sector minero, es un factor muy importante. No solo por los empleos directos, sino por todo lo que genera de forma indirecta.
¿Esto de la cascada económica indirecta te tocó vivirla como empresario?
No quiero ser autorreferencial, pero durante todo el proceso de Lama, nuestra empresa no trabajó en los proyectos mineros por falta de oportunidad, en ese entonces estaban bastante cerradas las posibilidades. Sin embargo, durante esa etapa nosotros nos dedicamos al desarrollo de emprendimientos inmobiliarios, y nunca tuvimos la posibilidad de vender tantos inmuebles como en ese momento. Y esto fue porque el ingreso de Lama generó un movimiento económico muy importante. Y si bien no trabajábamos directamente para la minería, le vendíamos a las empresas que trabajaban directamente para la minería y para los trabajadores mineros que tenían muy buenos salarios. Creo que la minería mejora la calidad, nos mejora como empresas, y también todo lo que es sustentabilidad, género, comunidades, códigos de ética, y además mejora el ingreso medio de los ciudadanos en general. Y las empresas al tener mayor escala, nos permite ser más productivos y también más creativos.

Hace poco entrevistamos a Martín Ossa de Caterwest en el streaming minero y le hacía la misma pregunta: ¿no genera un poco de incertidumbre seguir invirtiendo en sus propias empresas sin tener la certeza de cuándo se podría dar uno de los proyectos de cobre? A lo que se suma no saber con certeza si sus empresas van a ser parte efectivamente de estos proyectos…
En el caso de la construcción, se necesita invertir mucho en equipamiento, en lo que se conoce como fierros. En este sentido ha habido un cambio en cómo funciona el negocio minero. Hoy no puedes esperar a que te salga un contrato para comprar los equipos. Tienes que tener los equipos antes para poder tener el contrato. Como proveedor minero no te queda otra que invertir antes. Claramente si hacemos la inversión es porque tenemos la expectativa de que en algún momento todo esto se va a dar. De ahí que nuestras posiciones sean favorables a que se apruebe el RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones) o de promover la actividad minera, que muchas veces tiene mala prensa ante otras actividades, principalmente en los grandes centros urbanos, donde no se conoce casi nada sobre la minería.
Más allá de invertir previamente y estar preparados, ¿se puede mejorar esta situación de la contratación de proveedores locales?
Creo que hay mucho por hacer en San Juan en este sentido. En Argentina estamos ante un sistema en donde la mayoría de las provincias mineras se han blindado. Y más allá de que no podemos hablar en representación de las cámaras, de las empresas o los gobiernos de las provincias, no es la posición de nuestro sector. Lo que vemos quizás con un poco de desconcierto, es que las empresas mineras tienen sus políticas de sustentabilidad, la cual es muy importante porque se le da mucha importancia al género, a las comunidades, etc. Esto se ve por las grandes inversiones que hacen. Pero muchas veces, el desarrollo de proveedores termina en las comunidades. Es como que en las comunidades sí se hace ese esfuerzo, pero muchas veces con el proveedor local, el cual no está en comunidades, se lo trata en igualdad de condiciones que un proveedor nacional o de cualquier otro lugar.

¿Pero la competencia es importante o no?
La competencia es fundamental. Si nosotros cerramos o blindamos lo que vamos a hacer, lo que estamos haciendo es blindar lo que circunstancialmente podemos hacer como empresas. Quizás circunstancialmente podemos ganar más dinero, tal vez. Pero no nos va a mejorar como empresas a largo término. Creo que sí tiene que haber una política del sector minero. Yo sé que el sector minero se opone mucho al RUPEM, que es cierto que tiene algunas cosas desactualizadas, pero tiene que haber un régimen que incentive a que los proveedores locales van a tener la posibilidad de desarrollarse. Y no hablamos de garantizar ningún contrato, ni ningún precio o renta. Sino que tenga las posibilidades de desarrollarse en equilibrio con el resto de los proveedores del país. Creo que hay mucho que trabajar en este sentido, tenemos mucho diálogo con los proyectos y está en sus políticas hacerlo. Pero creo que todavía no hemos llegado al punto de llevar todo esto efectivamente a la práctica.
Más allá de tu opinión y lo que estás explicando: hay decisiones que no se toman en el país ¿hay posibilidades de influir en esas decisiones?
Claramente que sí, pasa que ahí debe haber una política local que justamente influya sobre las decisiones. Cada vez que uno regula, influye en las decisiones de los individuos y de las empresas. Y en otros lugares donde existe esta regulación, la cual muchas veces me parece que es excesiva y contraproducente, ha tenido resultados positivos. Después se generan bolsas de falta de transparencia o de favoritismos, que es justamente lo que hay que tratar de evitar. Pero la regulación en el buen sentido, la regulación que es positiva, que genera desarrollo, tiene que influir en estas decisiones que se toman fuera del país.

Creo Julián que querías agregar algo a lo importante de que cada proveedor tenga un informe de sustentabilidad, pero a la vez contar algo de lo que pasa en el resto del país con el ingreso de proveedores….
Creo que es importante lo que dijo Luciano (Guglielmini) en relación al informe de sustentabilidad de los proveedores locales. Pero yendo al otro punto, creo que es importante contar que con Franco (Palluccini), es decir con Mapal-Sigma, hemos viajado a diferentes partes del país, sobre todo el norte, para entrar en minería, porque teníamos capacidad para hacerlo. Y déjame decirte que es algo muy pero muy difícil, por no decir imposible. Obviamente la exigencia es entrar con un proveedor local, tienen el registro de los proveedores mineros. Incluso estuvimos en un evento en Catamarca donde los gobernadores del norte dejaron muy en claro que la minería primero es para los locales y después para los demás. Entonces es un poco ingenuo decir que tenemos que ser abiertos y transparentes aquí cuando todo el resto del país es totalmente cerrado.
¿Esto se ha hablado con la Cámara Minera de San Juan y con otras cámaras? ¿Cómo se hace para reglamentar esto?
Lo hemos hablado con Ricardo Martínez y con la Cámara Minera de San Juan y otras cámaras también. Creo que tiene existir un sistema de reciprocidad. Creo que está bueno que otras empresas puedan venir a competir a San Juan, con las mismas condiciones que un local, pero siempre que eso sea recíproco respecto de la jurisdicción de donde esa empresa viene. Hay empresas de otras provincias en San Juan que vienen trabajando muy bien desde hace mucho tiempo. Pero son las mismas empresas que integran cámaras en otras provincias, que les cierran las puertas a los proveedores sanjuaninos. Creo que esta es una asimetría que hay que corregir, sobre todo porque hoy hay mucha expectativa puesta en San Juan. Hasta yo daría el primero paso, dejando que en San Juan las empresas compitan, pero con un compromiso cierto de que eso va a ser en forma recíproca. Sino caemos en una posición ingenua o incluso torpe. Hay que tender a un sistema equilibrado, donde está claramente establecido lo que es un proveedor local. Ya hay leyes que lo establecen, incluso en los informes de impacto ambiental de las empresas. Y luego tiene que haber un sistema que permita esta reciprocidad.
Esta reciprocidad es poder dar el lugar a las empresas de otras provincias, para que cuando la minería se haga realidad en otra provincia que no sea San Juan, los proveedores mineros también sanjuaninos puedan ir a trabajar allá… ¿es algo así?
Claro, puede ser que San Juan tenga ese boom minero asociado al cobre, estamos todos esperando y alineados para que eso suceda. Pero eso tal vez con el tiempo se traslade a Mendoza o al sur del país y estaría bueno que cuando esos proyectos no estén en San Juan, los sanjuaninos podamos trasladar nuestra capacidad y experiencia a otras jurisdicciones. Si se da un proyecto minero de los grandes, no tengo los números concretos, pero creo que los proveedores locales podríamos tener menos del 20% de los paquetes de trabajo, por una cuestión de capacidad. Lo que estaría bueno es que eso, nos permita luego ser más grandes y a la vez, poder llevar eso a otras provincias y seguir creciendo. La idea es que cualquier proveedor que gane un contrato con una minera, termine siendo el mejor proveedor en todo sentido, y que al final del contrato sea un mejor proveedor en general y que pueda llevar toda su experiencia a las demás provincias. Tiene que terminar siendo un proveedor más grande, más sofisticado, con más certificaciones y estándares de los que tenía anteriormente.

¿Qué implica o qué significa para un proveedor minero ser parte de diferentes cámaras?
Yo por mi parte solo integro la Cámara de la Construcción, pero integro y participo de la Mesa de la Productividad con la Unión Industrial, la Cámara de Exportadores, la Cámara Minera y la Cámara de la Construcción. Y entre todas ellas en realidad no hay diferencias sustanciales, sino más bien metodológicas o de prioridades. Lo cierto también es que las empresas mineras han estado enfocadas en ver cómo se materializa su proyecto luchando contra miles de impedimentos, trabas y principalmente la inestabilidad jurídica que existe en este país. Otro punto son todos los permisos locales, incluso con algunas demoras que han puesto en crisis campañas completas. Entonces si como compañía minera tienes que estar viendo como mantienes o llevas adelante tu actividad, medio que lógicamente mucho tiempo no te queda para el desarrollo de proveedores. Y creo que es importante el momento que estamos atravesando, estamos ante un momento bisagra.
¿Por qué es un momento bisagra?
Porque hoy muchos proyectos no podían ver la luz, salvo el litio. Pero si te pones a sacar cuentas, hace 15 años que no se pone en marcha ningún nuevo proyecto minero, cuando nuestros países vecinos pueden hacerlo y lo han seguido haciendo. En algo entonces estamos fallando. Hoy hay mucha expectativa en relación a los regímenes que puedan aprobarse para incentivar las grandes inversiones. Esto va a permitir dar certeza sobre dos cosas importantes: quiénes realmente van a construir los proyectos, quienes van a estar dispuestos a construir efectivamente. Y la otra, es que dadas una vez las condiciones, puedes exigir todo lo que viene detrás. Sobre todo, licencia social, comunicación, etc.
¿Un mensaje final que quieras darle a la audiencia que nos está escuchando?
Creo que el mensaje final es que hemos perdido 15 años de no poner ningún proyecto minero en marcha, porque los recursos están ahí y la necesidad de los recursos también existió. Creo que hay un cambio, estamos en una situación bisagra y alentaría a que todos empujemos para generar ese cambio. Y quien debe ponerse al frente de este cambio es la política, quien regula las conductas. Entonces regulemos las conductas para que los que están afuera puedan decidir invertir y así poder desarrollar efectivamente un proyecto de cobre aquí en San Juan.
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