Oriundo de Jáchal, Fidel Montero relata su desarrollo como emprendedor metalmecánico local. Con el acompañamiento de mina Gualcamayo obtuvo capacitación, herramienta esencial para el desarrollo de su empresa. A lo largo del camino se sumaron prestaciones de servicios y formación con otras empresas mineras, lo que ha generado el escenario para contar personas. “Poder generar un puesto de trabajo para otra persona es algo muy lindo”, sostuvo Fidel Montero.
Bienvenido a Creación Renovable, un espacio para generar valor ¿Cómo está la tarde en Jáchal?
Buenas tardes para vos y para toda la audiencia, es un placer estar hablando con ustedes. Por lo menos acá en Jáchal todos los días es un poquito de Zonda a la mañana, y ya lo que es cerca del mediodía se cae y queda templado.
¿A qué te dedicas vos en Jáchal y hace cuánto? ¿Tenes una empresa metalúrgica?
Exactamente, es una empresa metal mecánica que lleva mi nombre. Así nació esta locura. Siempre digo que es una cuestión de arrancar. Toda mi vida me gustó inventar cosas, hacer cosas, un día potenciado por Gualcamayo, entré en un proyecto que ellos estaban financiando para emprendedores, me capacité y, terminé siendo uno de los 12 ganadores. Así comenzó este proyecto que hoy es una cuasi empresa. Estamos esperando ya la parte administrativa para poder mutar a una empresa.
¿Pero vos arrancaste con otra idea en la cabeza y fue cambiando un poco?
Sí, tal cual como vos decís Leo. Comencé vendiendo mi proyecto como arreglo y desarrollo de maquinaria agrícola y ganadera, pero adaptada a la región. Creo que era algo muy necesario para nuestro departamento, asique comencé por ahí. Luego ingresé en este programa de desarrollo de Gualcamayo, y gracias a eso pude adquirir un torno que para mi actividad es fundamental. Y desde ahí fue que empecé a virar para otras industrias, sobre todo la actividad minera. La verdad que la gente de Gualcamayo -Zulema, Gustavo, Marcelo Agulles- siempre han estado muy cerca, acompañando, asesorando, la verdad que estoy muy agradecido por eso. Con ellos pudimos coordinar una visita a la mina y tuvimos la oportunidad de conocer a la gente de la parte técnica, y logramos que nos bajaran algunos repuestos para hacer algunas reparaciones.

Fidel junto a su familia.
¿Fue en esa época que también empiezas a brindar tus servicios y productos a CBB Cales?
Exactamente, hice unos trabajos para Gualcamayo, eso me potenció mucho y aparece en escena CBB Cales. Empecé a trabajar mancomunadamente con ellos, con Cristian, con Pedro Zárate, con Rojas. Fue como algo a ciegas. Yo te diría que fue como una bendición porque estas personas me empezaron a dar trabajo. Les gustó como hice esos trabajos y bueno hoy son mis principales clientes. Así que bueno, un abrazo y agradecimiento grande ahí para Christopher, para Pablo Fernández y para Cristian Herrera que son básicamente mi otra familia, es con ellos con los que más contacto tengo y estamos trabajando.
¿De chico te gustaba crear cosas o tu familia viene de la rama metalúrgica?
Mi familia está más vinculada con lo que es muebles de decoración para hogares, y obviamente uno de niño está metido ahí. Había una máquina de soldar en casa y a mi medio que me encantaba eso, me volvía loco ver que se podían unir cosas, que se podían construir cosas con eso. Siempre me gustó inventar cosas, no se si tanto arreglar cosas, pero sí desarrollarlas. Este tipo de actividad que hago también me vincula mucho con ingenieros, con diseñadores, con gente muy preparada que me ayuda mucho a concretar mis proyectos.
¿Qué te ha permitido tu trabajo de metalúrgico en Jáchal?
Obviamente que me ha permitido crecer profesionalmente, en conocimientos, pero sobre todo es la fuente de sustento diario de mi familia. Es mi trabajo, es a lo que le dedico mi vida, es con lo que traigo el pan a la mesa. Es el sustento de todos los días y un poco más también. Porque mientras vas creciendo vas necesitando más gente que se involucre y eso es muy lindo, poder generar un puesto de trabajo para otra persona es algo muy lindo.
¿Tienes gente que trabaje con vos en el taller?
Sí claro, actualmente estoy yendo y viniendo a lo que es la minería y en mi taller tengo a tres personas. Yo digo que todo nace de la pasión, y la monetización viene sola. Sobre todo, cuando haces las cosas bien. Las cosas buenas empiezan a pasar, ahora por ejemplo estamos en un programa de incubadora de proveedores con Barrick Veladero. A través de esta empresa, y déjame que agradezca y salude a Alberto Abecasis, Seba Medici y Pablo D’Angelo, he sido beneficiado con los materiales para la construcción de un taller. La idea es buscar un taller que cumpla con todas las normas de seguridad y desarrollo. Y si es posible, quien te dice que algún día se pueda certificar un producto jachallero que funcione para la minería. Poder fabricar máquinas que no solo sirvan para Jáchal sino para todos los demás, creo que soñar no cuesta nada, y siempre se arranca trabajando.

¿Pensaste en arrancar con la maquinaria del agro y ahora estas metido en la minería?
Si, ahora también soy parte de la Cámara de Proveedores Mineros de Jáchal, y es bueno porque nos permite conocer un poco más sobre todos los sectores, sobre todo el minero. Este mundo minero, que prácticamente me ocupa hoy en día el 100% del tiempo. La idea inicial que tenía era hacer máquinas agrícolas adaptadas para Jáchal, tengo eso pendiente por hacerlo, porque la minería hoy por hoy nos está ocupando el 100% del tiempo, a mí y a mi equipo.
Hablando de minería, ¿qué expectativas tiene el jachallero sobre este Nuevo Gualcamayo, esta mina que puede extender su vida 20 años más por los Carbonatos Profundos?
Yo te puedo decir que el Gualcamayo desde un primer momento hizo muy buen trabajo acá con el tema de comunidades. Hoy es uno de los que el mayor número de gente de la comunidad de Jáchal tiene afectado su actividad, desde la parte administrativa hasta lo que es operaciones y procesos. Yo creo que nunca hubo un descontento, sobre todo porque la mina duró mucho tiempo más de lo que se había dicho inicialmente. En este sentido superó las expectativas del pueblo. Entonces, cuando viene el aletargamiento de la mina, la gente lo asimiló bien porque sabía que se estaba terminando. Ahora hay mucha expectativa por el renacer de la mina. Pero creo que todos los jachalleros sabemos que es todo un proceso, que lleva tiempo y que requiere mucha fuerza y trabajo para poder encarar lo que es Carbonatos Profundos.
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