En el marco del día nacional del proveedor minero, Nicolás Goransky, directivo de La Platense, pasó por el programa “Minería y Voz” y reflexionó sobre el cambio cultural en torno a la actividad, el orgullo de cumplir con estándares internacionales y la millonaria inversión de su empresa en energía solar para ser 100% autosustentable y mantener la competitividad frente a los desafíos que vienen.
Hacía tiempo que no conversábamos, Nico. Esta semana celebramos el Día del Proveedor Minero, una fecha que este año llega inmediatamente después de la enorme exposición que vivimos en la provincia, donde pudimos visitar el stand de La Platense. ¿Sintieron que este año hubo un clima diferente en el sector? ¿Se respira otro aire?
Absolutamente. Venía pensando justamente en eso. Hoy el Día del Proveedor Minero se vive de otra manera; ser parte de esta cadena de valor se lleva con orgullo. Estamos siendo testigos de un cambio de época a nivel nacional y mundial. La minería, que en algún momento fue una actividad mirada con recelo o no tan bien vista, hoy se consolidó como un motor indiscutido de productividad, un impulso económico y un símbolo de esperanza para un país que arrastra largas crisis. Hoy todos los ojos están puestos en San Juan. Además, trabajar para esta industria significa cumplir con estándares altísimos. Estar a la altura, tecnificarse, certificar normas y responder a exigencias que cambian constantemente es un verdadero orgullo para las empresas locales.
Es notable ese cambio cultural. Quienes escribimos sobre minería desde hace más de 20 años recordamos que antes el tema era casi un tabú. Parecía que no se podía decir muy fuerte que uno trabajaba en el sector porque generaba rechazo. Hoy, en cambio, muchos miran hacia atrás y reconocen a quienes apostaron desde el principio. Ha sido un largo camino de remar contra la corriente.
Totalmente, venimos remándola desde hace mucho tiempo. Más allá del éxito de la feria, que demostró la enorme expectativa que genera San Juan, es cierto que los movimientos actuales del mercado todavía son tenues. Sin embargo, soy un convencido de que el gran salto va a ocurrir. Estamos atravesando la temporada invernal, una época donde la actividad cordillerana naturalmente se ralentiza, pero sabemos que ya se están cerrando contratos y acuerdos para la post-temporada. Esas son las señales concretas de que lo que estamos esperando va a suceder. El efecto cascada positivo para todos los sanjuaninos va a ser muy importante y nos estamos preparando para eso.

Nicolás Goransky, La Platense.
Esa preparación es clave porque el crecimiento inminente va a generar cuellos de botella. Lo vimos en la misma Expo: la capacidad hotelera colapsó y mucha gente tuvo que irse a dormir a Mendoza. Habrá desafíos en infraestructura, logística y servicios. En el caso específico de La Platense, ¿Cómo vienen trabajando para anticiparse y no quedar atrapados en esos cuellos de botella productivos u operativos?
Hace dos años iniciamos un proceso estratégico apuntando a la autosustentabilidad energética, enfocados en generar y autoconsumir energía verde. Como la energía representa el costo más fuerte en nuestra estructura industrial, decidimos avanzar por etapas. Ahora, precisamente en junio, comenzamos la construcción de una nueva fase para alcanzar los 3 megas de producción propia a través de energía solar destinada al autoconsumo. Lograr el 100% de autosustentabilidad energética va a ser un hito fundamental para La Platense. En San Juan la competencia va a ser feroz porque están llegando y van a seguir llegando empresas de todos lados. Nuestra respuesta para evitar los cuellos de botella es ser pioneros en tecnología, mantener los estándares más altos del mercado y ser extremadamente competitivos en costos.
Además de la inversión energética que mencionas, la preparación para este nuevo escenario también abarca la gestión interna y la capacidad instalada. ¿Qué otras acciones concretas están ejecutando la empresa en esa dirección?
Estamos trabajando fuertemente en la gestión de calidad y sustentabilidad. Iniciamos el proceso para certificar la norma ISO 14001, que regula el sistema de gestión ambiental. Por otro lado, en el aspecto operativo, disponemos de una planta productora modular montada en contenedores, lista para ser puesta en marcha ante un potencial incremento de la demanda. En nuestro rubro, el consumo intensivo de gases industriales se concentra de manera muy fuerte durante la etapa de construcción de los proyectos mineros, debido al gran volumen de trabajo metalúrgico y las necesidades de gases de soldadura. En fases previas, como la exploración, la demanda es mucho menor y se limita principalmente al oxígeno medicinal para los contratistas que trabajan en altura.
Todo indica, según lo conversado en la Expo San Juan, que esas etapas de construcción minera no están tan lejos de comenzar. ¿Existe una señal de alerta específica o un disparador definido en La Platense para abrir ese contenedor y activar la nueva planta?
Es un análisis que realizamos de forma constante en función de la evolución del consumo. La planta está disponible y lista, pero su puesta en marcha requiere un tiempo de planificación. El montaje exige un despliegue importante, sobre todo en la parte eléctrica. Aquí volvemos a tropezar con el factor crítico de la infraestructura, que actualmente está en discusión con respecto a la línea eléctrica de 500 kV. Activar una instalación de esta magnitud requiere una potencia energética muy elevada y exige gestionar los procesos de habilitación correspondientes ante la distribuidora Naturgy. Una vez resuelto ese paso, la operación se puede iniciar sin inconvenientes. Monitoreamos el mercado de cerca porque el ritmo lo imponen los contratistas encargados de construir las minas.

Otras provincias y del exterior. ¿Cómo percibe el proveedor sanjuanino esta llegada inminente de nuevos actores? ¿Considera que el crecimiento obligará a las pymes locales a buscar asociaciones estratégicas para poder escalar sus estructuras?
Celebro la llegada de nuevas empresas porque considero que la competencia siempre es sana y positiva. En nuestro caso particular nos sentimos plenamente preparados. Durante la pandemia, por ejemplo, registramos un incremento del 500% en la demanda de oxígeno. En ese momento pusimos a funcionar las tres plantas productoras de la compañía. Hoy mantenemos una en operación continua y dos como respaldo, sumadas a la unidad modular en contenedor. Respecto al entramado de proveedores locales, considero que el modelo de Uniones Transitorias de Empresas o Joint Ventures va a ser un esquema fundamental e inevitable. Las corporaciones que llegan de afuera ya traen internalizado ese concepto de asociatividad. Saben que necesitan un socio local estratégico.
Es clave que esa alianza vaya más allá de un acuerdo formal o una firma en un papel para cumplir con un requisito regulatorio de compre local.
Exactamente, debe existir un desarrollo real y genuino. En este punto, las grandes compañías mineras contratantes tienen un rol fundamental. Deben auditar y verificar que los contratos adjudicados a estas uniones transitorias generen un crecimiento real y una transferencia tecnológica hacia la empresa sanjuanina a mediano y largo plazo. Es la manera correcta de crecer, apoyándonos en la envergadura y experiencia de firmas que operaron en otras regiones o países. En megaproyectos de escala global, es habitual que las grandes constructoras internacionales pretendan ingresar directamente con sus proveedores históricos. Por eso el asociativismo real es nuestra mejor herramienta.
Mencionabas recién el potencial de la planta modular que tienen en reserva. En términos de volumen, ¿en cuánto estiman que aumentaría la capacidad de producción de la empresa una vez operativa?
La incorporación de la planta en contenedores multiplicaría por seis nuestra capacidad productiva actual, lo que representa un salto de escala sumamente significativo. La razón por la cual no se encuentra activa de forma permanente radica en las características de nuestro proceso industrial. Trabajamos bajo un esquema de producción continua, las 24 horas del día durante los 365 días del año, lo que exige un envasado constante. No se puede detener la marcha. Por lo tanto, se debe garantizar de antemano el mercado para absorber todo ese volumen. El costo de la energía eléctrica actual es crítico para nuestra actividad. El equilibrio entre la oferta y la demanda debe calcularse con absoluta precisión para evitar desfasajes financieros.
¿Esa necesidad de producción continua responde a una exigencia técnica particular del proceso de fabricación de los gases?
Así es. Nuestro proceso productivo se basa en la licuación de los componentes del aire a temperaturas extremadamente bajas. Para obtener el oxígeno y el resto de los gases en estado líquido, el sistema requiere mantener una cadena de frío criogénica constante. Detener los equipos o arrancar de cero implica un costo energético y operativo altísimo, por lo que la continuidad es una obligación técnica.

Es un detalle fascinante porque, desde afuera, uno se imagina un esquema industrial convencional donde al terminar la jornada se cierran las puertas y el personal se retira hasta el día siguiente. Pero no es así.
En absoluto. En La Platense se trabaja de noche, de día, los fines de semana y los días feriados. El producto final sale a temperaturas extremas. Por ejemplo, el oxígeno se licúa a 186 grados bajo cero, mientras que el argón requiere cerca de 190 grados bajo cero. El punto de licuefacción varía según cada gas. Si detuviéramos las plantas durante el fin de semana, los equipos perderían ese frío crítico. Volver a poner la planta en régimen y enfriar las instalaciones demanda un consumo energético y unos costos operativos altísimos. No es viable económicamente. Por eso la producción es ininterrumpida y el gas se almacena en grandes tanques criogénicos, que poseen un sistema de doble pared con vacío espacial en el medio para conservar el estado líquido. Frente a nuestros rangos de trabajo, incluso el frío extremo de Veladero en pleno invierno, con 33 grados bajo cero, resulta cálido.
Es un paralelismo perfecto con la propia operación minera, que una vez que enciende sus motores no se detiene por nada. Ese ritmo constante requiere una cultura corporativa muy particular.
Ese es un excelente punto. Nuestra estructura organizacional está completamente adaptada a esa dinámica. Para nosotros un domingo puede transformarse en un lunes si surge una emergencia. Si un cliente necesita un camión de urgencia un día festivo, el equipo se activa y abastece el pedido sin dilaciones. Esta flexibilidad es vital para asistir operaciones complejas. Un ejemplo claro es el uso de nitrógeno líquido en el mantenimiento de la maquinaria pesada en alta cordillera.
¿Cómo se aplica el nitrógeno líquido en esos gigantescos camiones y palas cargadoras?
Se utiliza para el montaje de componentes de gran envergadura, como los bujes de las palas mecánicas de gran escala. Cuando los mecánicos deben reemplazar una pieza de esas dimensiones, introducen el repuesto nuevo en una cuba con nitrógeno líquido. Debido al frío extremo de 196 grados bajo cero, el metal se contrae y reduce su tamaño milimétricamente. Esto permite colocar la pieza en su lugar de forma precisa y sin esfuerzo mecánico. Una vez que recupera la temperatura ambiente, el metal se expande y queda fijado a la perfección. Sin este método físico, el procedimiento requeriría el uso de herramientas de impacto masivas que podrían dañar componentes muy costosos.
Son soluciones tecnológicas avanzadas y críticas que se ejecutan de manera silenciosa en la cordillera, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar, y con el sello del profesionalismo sanjuanino.
Exactamente. Es parte del trabajo especializado y del valor agregado que los proveedores locales aportamos diariamente para garantizar la continuidad y la eficiencia de la minería en nuestra provincia.

Nico, en alguna de las tantas charlas que tuvimos a lo largo de estos años a través de la Cámara Minera, recuerdo que surgió el concepto de que los industriales argentinos son auténticos pilotos de tormenta. Con el escenario actual, ¿sentís que seguís navegando en medio de una tempestad o el clima empezó a mejorar?
Hoy te diría que me considero un piloto de expectativas. Atravesamos épocas complejas; la economía muestra señales de reactivación en algunos sectores, mientras que en otros todavía no se percibe el impacto. Sin embargo, tengo la firme convicción de que la minería va a traccionar a toda la economía en su conjunto. Esa es la razón por la cual genera tanta esperanza. No será un beneficio limitado únicamente a la minería o a la energía, que hoy aparecen como los dos grandes motores elegidos por el gobierno para apuntalar al país. Actualmente contamos con ciertas variables estabilizadas que aportan tranquilidad en comparación con gestiones anteriores. Usando otra analogía, a veces sentís que estás en el ojo del huracán, ese momento de calma en el centro del tornado donde parece que lo peor ya pasó. Esperemos que al salir de esa zona no nos encontremos con el resto de la tormenta, sino con una estabilidad definitiva.
Para lograr eso es fundamental consolidar la confianza de los mercados internacionales. El sector minero requiere inversiones de una escala que excede los recursos locales.
Exactamente. Ojalá logremos consolidar variables macroeconómicas estables, previsibilidad y un marco jurídico claro que se sostenga en el tiempo. Las reglas de juego no pueden cambiar con cada alternancia de gobierno. Hablamos de inversiones tan monumentales que no dependen solo de la voluntad de las empresas mineras; dependen de grandes fondos internacionales y bancos globales. Aunque una corporación esté fascinada con el potencial de un proyecto en San Juan, si las entidades financieras internacionales detectan señales de inestabilidad o dudas sobre el repago de los créditos, los desembolsos se frenan. Por eso, tanto los sanjuaninos como los argentinos debemos traccionar juntos para convertir a la minería en una política de Estado que trascienda los colores políticos. En marzo participé de la feria PDAC en Canadá y la expectativa que despertó Argentina fue inédita, con salas de conferencias repletas como nunca antes había visto. Debemos cuidar esa oportunidad con inteligencia.
Eso que mencionas coincide con declaraciones recientes de directivos de grandes proyectos locales, como Los Azules, quienes señalaban que antes admitir que el yacimiento estaba en Argentina generaba desconfianza externa, mientras que hoy abre mesas de negociación inmediatas. Herramientas como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones parecen haber modificado sustancialmente la percepción exterior.
Totalmente. Hoy el nombre de San Juan tiene peso propio en los mercados mineros globales; a veces se reconoce más a nuestra provincia que al propio país en materia de minería. Existe un fuerte interés internacional y herramientas como el RIGI, que garantiza estabilidad normativa por 30 años, resultan indispensables para dar certezas. Aunque el calendario político siempre plantea desafíos y elecciones en el horizonte, considero que el avance de distritos clave como el de Vicuña ya representa un camino de ida. Estamos ante una oportunidad histórica, por lo que encaramos esta etapa con muchísima esperanza y con expectativas muy altas.







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