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“Si logro inspirar a un solo joven a investigar o capacitarse en minería, mi trabajo ya está hecho”

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Tiene 18 años, estudia Comercio Exterior y se convirtió en la revelación de la última Expo Minera. Hijo de un trabajador del sector, Joaquín Conca descubrió el RIGI haciendo una monografía escolar y hoy utiliza su alcance para generar interés en su generación. En diálogo con “Minería y Voz”, analiza el impacto de las inversiones que llegan y explica por qué la capacitación temprana es la única llave para el progreso de San Juan.

En el último tiempo tu nombre empezó a sonar con fuerza en el sector y muchos te señalan como el nuevo “influencer minero” de la provincia. ¿Buscás ese rol o te genera ruido la etiqueta?

No, la verdad es que yo no busco ser influencer. Me considero una persona normal, un joven sanjuanino más. Mis valores están guiados por la humildad y por un concepto de liderazgo que no es individual, sino grupal. Si yo tuviera una mentalidad egoísta, me guardaría la información y la estrategia para mí, esperando a que explote el sector para aprovecharlo solo. Pero mi objetivo real es que a toda la sociedad y a todos los sanjuaninos les vaya bien. Sí entiendo que estoy logrando una influencia en la sociedad, pero la encauso para abrir un camino de oportunidades. Quiero que el foco esté puesto en los jóvenes, para que se capaciten, logren emprender y estén preparados para el escenario económico tan fuerte que se viene para San Juan.

Sos muy joven, tenés 18 años y estás estudiando Comercio Exterior. ¿Cómo nace este interés tan profundo por la industria minera? ¿Viene de familia o fue un descubrimiento personal?

Está muy vinculado a mi historia familiar y personal. Por un lado, mi papá trabajó mucho tiempo en la minería en el norte del país, específicamente en Minas Pirquitas, en Jujuy, así que la actividad siempre estuvo cerca. Por el otro, me terminé de involucrar gracias a una materia del secundario en el Colegio San Pablo. Teníamos que hacer una monografía, que es básicamente armar un marco teórico, una tesis de investigación. Tenía que elegir un tema y elegí el RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones). Al principio no sabía bien qué era, pero intuía que iba a tener un impacto económico directo en nuestra provincia y decidí investigar a fondo. Cuando empecé a recopilar información, me fascinó por completo.

Es llamativo escuchar a un chico de tu edad hablar con tanta propiedad técnica sobre el RIGI. ¿Qué fue lo que te atrapó de ese marco normativo?

Cuando escuchás palabras como “Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones”, en mi cabeza algo hizo un clic. Entendí de inmediato conceptos clave como la seguridad jurídica o la estabilidad cambiaria y aduanera por 30 años para aquellos inversores que superen los 100 millones de dólares. Eso no es solo teoría económica; se traduce directamente en la generación de empleo, en la disminución de la desocupación para los sanjuaninos y en una herramienta concreta para reducir la pobreza. El RIGI significa, en el mediano y largo plazo, prosperidad social y desarrollo económico para San Juan.

Esa claridad conceptual es la que llamó la atención de los medios en la reciente Expo Minera. Sin embargo, no es el estándar común. En las charlas con tus amigos o con chicos de tu edad, ¿se debate sobre minería, inversiones y el futuro de la provincia?

Sinceramente, en un principio no era un tema de conversación habitual entre los chicos de mi edad. Pero sí noto que existe un fuerte interés latente por la minería. Ahí es donde decidí hacer hincapié. Pensé: si mis pares no están hablando hoy de algo que va a transformar la provincia de forma masiva en los próximos cinco años, ¿cómo puedo hacer para involucrarlos? La única forma de lograr que los jóvenes se interesen, se sientan escuchados y vean que hay un futuro real acá, es que se los diga otro joven. Entre pares nos prestamos más atención.

¿Cuál es tu estrategia o tu mensaje principal para movilizarlos?

Mi estrategia actual es usar mis canales para brindar información clara y precisa sobre el sector. El mensaje central para la juventud es que no se queden quietos, que se muevan. Les pido que hagan una diplomatura, un curso técnico, una carrera universitaria o lo que sea, pero que adquieran herramientas vinculadas a la cadena de valor minera. La demanda de mano de obra y de profesionales calificados va a ser altísima en San Juan. Necesitamos estar preparados para ocupar esos puestos de trabajo con talento local. Si no nos capacitamos hoy, las oportunidades van a pasar de largo.

Tu mensaje central de “despertar y hacer algo porque el sector va a demandar gente” se traduce muy bien en el contenido que generás para tus redes sociales. Recién escuchábamos el audio de uno de tus videos más virales, donde interpelás directamente a los jóvenes que viven en los departamentos alejados. Durante décadas, la regla en el interior sanjuanino fue emigrar a la capital o a otras provincias para buscar un futuro. ¿Sentís que la minería está rompiendo definitivamente con ese desarraigo?

Sin dudas, eso ya cambió y va a seguir consolidándose con el tiempo. San Juan está en camino a transformarse en el gran epicentro minero de la región; va a ser un polo de empleo, progreso y cultura del trabajo. Este fenómeno va a generar un efecto imán: la provincia va a atraer cada vez más inversiones y capital humano. Para los sanjuaninos, esto se traduce de manera directa en más oportunidades y beneficios económicos locales. Históricamente nos hicieron creer que el interior debía conformarse o esperar las oportunidades de las grandes capitales, pero hoy el paradigma es inverso. Las riquezas estructurales del país —el gas, el petróleo, Vaca Muerta y, por supuesto, los recursos minerales de nuestra cordillera— están en las provincias. El interior va a generar un volumen de exportaciones sumamente importante para la Nación, consolidándose como el verdadero motor económico de la Argentina.

Es una visión muy federal y productiva de la provincia. Ahora, poniéndonos en el lugar de ese chico que termina la secundaria en Iglesia, Jáchal o Calingasta, o que está dando sus primeros pasos en la universidad: ¿Cómo accede un joven de hoy a la información minera? ¿Dónde se busca el futuro de la industria?

Hoy la juventud tiene la respuesta literalmente en la palma de la mano: el celular. Como toda tecnología, el teléfono tiene dos caras. El lado negativo es el vicio, la distracción o pasar horas consumiendo contenido que no aporta valor. El lado positivo es la democratización del conocimiento; la posibilidad de educarte, formarte y moldear tu perfil profesional de manera autodidacta. Todo está en internet. La gran diferencia radica en qué decidís hacer con esa herramienta. Si un joven que hoy pasa ocho o nueve horas diarias frente a la pantalla destinara tan solo una de esas horas a leer los diarios, a buscar portales sectoriales o a investigar el mercado local, la realidad juvenil de la provincia daría un giro de 180 grados.

En tu caso particular, ¿cómo es esa rutina de búsqueda? ¿Entrás a investigar los proyectos o a leer los planes de las compañías que operan en San Juan?

Sí, entro constantemente a las páginas web de las empresas mineras y me pongo a leer sus reportes. Lo hago porque me genera un interés genuino comprender el impacto real de lo que se está planificando para nuestra provincia. La minería tiene una dinámica muy particular: el boom de construcción y operación de un proyecto se viene con fuerza en los próximos cinco o diez años. Si no te preparás hoy, cuando esa ola de empleo e inversión llegue, te va a pasar por encima y te vas a quedar afuera por falta de capacitación.

Es un consejo maduro para alguien de 18 años. ¿Esa visión del largo plazo es propia o la fuiste madurando al escuchar a profesionales del sector?

Es algo que aprendí escuchando a la gente grande, a los profesionales que ya tienen trayectoria en la industria. Yo tengo muy claro que estoy en una etapa de formación y que para construir un camino sólido hay que empezar desde abajo. Por eso, busco relacionarme constantemente con personas que ya pasaron por donde yo quiero caminar, para que me transmitan su experiencia, sus aciertos y sus errores. La humildad para aprender de los que saben, sumada a la disciplina y la perseverancia diaria, es la única estrategia válida para construir el futuro que queremos.

Hablando justamente de las empresas, de la Cámara y de la comunicación institucional, el gran desafío actual está en el ecosistema digital. Si una institución quiere hablarle a tu generación a través de un reel, por ejemplo, se enfrenta a una competencia feroz. Ya no se compite solo con los medios tradicionales, sino con gigantes del entretenimiento como Gran Hermano o el contenido deportivo de TyC Sports. Desde tu experiencia, ¿cómo se logra captar la atención de un chico de 18 años para que se quede a escuchar un mensaje sobre la industria minera?

Mirá, te lo devuelvo con una pregunta: si vos tuvieras 18 años y alguien te frena y te dice: “Acá tenés la llave para un futuro próspero en lo social y en lo económico, una oportunidad real de tener un contrato profesional y un empleo formal”… ¿Vos qué harías? Con esa edad decís: “¡Guau, es mi futuro, me tengo que poner las pilas!”. Ese es el hook —el gancho inicial— que yo utilizo en mis contenidos. La clave está en interpelar al joven de forma directa y decirle: “Hermano, es tu vida, es tu futuro y tenés que estar preparado para lo que viene”. Yo amo a mi provincia y a mi generación, y entendí que lo mejor que puedo hacer hoy por ellos es comunicar esto de manera efectiva a través de las redes.

El crecimiento en redes siempre trae una contraparte compleja, que es la crítica destructiva o el hate. Para alguien de tu edad que se está formando en el sector, debe ser difícil lidiar con cuestionamientos ambientales, mitos sobre la contaminación o ataques personales. ¿Cómo manejás esa exposición?

Cuando decidí involucrarme en este camino de motivar a los jóvenes y mostrar las oportunidades de la minería, el miedo a la crítica fue una de las primeras cosas que se me cruzó por la cabeza. Pero con el tiempo entendí algo fundamental: este es mi sueño. Si estoy convencido de mi propósito, no puedo permitir que me afecte la crítica destructiva. A la crítica constructiva sí la escucho y mucho. Me considero una persona humilde y sé que hay profesionales que tienen muchísima más trayectoria que yo; aprovecho sus consejos para revisar la información y seguir aprendiendo. Pero el ataque sin fundamentos va a estar siempre, es parte de las reglas del juego. Yo me siento muy tranquilo conmigo mismo porque sé que estoy haciendo algo constructivo por San Juan y por los jóvenes sanjuaninos.

En el marco de tu carrera de Comercio Exterior, la tentación de mirar hacia afuera es grande, e incluso el desarraigo profesional suele estar naturalizado. ¿Evaluaste en algún momento armar las valijas e irte de la provincia?

Sí, en su momento pensé seriamente en irme a estudiar a Buenos Aires. Pero finalmente decidí quedarme porque pesó más mi deseo de empezar este camino de democratizar la información. Yo no me considero más ni menos que nadie. Soy simplemente un joven que tuvo constancia, que se involucró, que se puso a leer de forma sistemática y que aprendió a recopilar datos técnicos para explicarlos de una forma sencilla y accesible para mis pares. Me veo a mí mismo como un puente: un canal entre la complejidad de la industria y las oportunidades reales para los jóvenes. Decidí apostar por San Juan porque mi sueño es generar un verdadero boom de capacitación en la juventud local, algo que nunca antes se vio en la provincia.

En la reciente Expo Minera de San Juan compartíamos esa misma reflexión con varios colegas periodistas. Quedamos impactados por la magnitud del evento, las delegaciones internacionales y las empresas presentes. A veces nos cuesta dimensionar que la generación de ustedes es la que efectivamente se va a hacer cargo de operar esos grandes proyectos en el corto y mediano plazo.

Es exactamente así. Hoy San Juan está puesto bajo la mirada del mundo. Nuestra provincia tiene por delante una oportunidad histórica que no se presentaba hace más de 20 años. Los proyectos están ahí, las inversiones están llegando y el mundo necesita de nuestros recursos minerales para la transición energética. El futuro ya no es una promesa lejana, se está construyendo ahora, y la juventud sanjuanina tiene que ser la protagonista principal de este proceso.

Llevás una bandera que no es común para tu edad. ¿Qué te dicen tus amigos de la secundaria o tus actuales compañeros de estudio? Cuando te ven tan enfocado en esto, ¿aparece alguna cargada o el típico “¿otra vez vas a hablar de minería?”?

(Risas) Sí, lógicamente alguna que otra gastada siempre hay, pero tenemos un vínculo excelente. Siento un apoyo enorme de su parte y de mi familia; ellos son el verdadero motor que me impulsa a seguir adelante todos los días. Si hoy tengo esta visibilidad y mis mensajes crecen, es en gran parte gracias a ellos que comparten, difunden y me bancan en cada publicación. Me siento sumamente acompañado por mi entorno.

Estás dando tus primeros pasos en un camino que es larguísimo. Mirando hacia adelante, ¿cuál es tu norte? ¿A dónde querés llegar?

A largo plazo tengo un foco muy claro que es mi gran sueño profesional: quiero llegar a ser gerente en una empresa minera. Es una industria que me apasiona desde que soy muy chico. Sé perfectamente que tengo apenas 18 años, que es una meta lejana y que me queda un camino enorme de formación por delante, pero es mi norte. Ahora bien, en el corto y mediano plazo, mi objetivo actual es mucho más humano: mi meta hoy es inspirar. Si con un video logro que un chico de mi edad frene el scrolleo en el celular, le toque una fibra interna y vaya a buscar en Google “qué está pasando con la minería en San Juan”, yo ya siento que mi trabajo está hecho. Ese pequeño clic en alguien más ya es un paso gigantesco.

Totalmente. De hecho, mientras conversamos, explota el teléfono con mensajes de la audiencia. Es evidente que estás tocando una fibra real. Siempre sostengo que podemos hacer campañas, subir Reels o publicar notas escritas, pero el verdadero cambio ocurre cuando el tema se instala en las mesas cotidianas, cara a cara. Ahí es donde la gente cree en el mensaje porque cree en la persona.

Coincido plenamente. Por eso, antes de cerrar, quiero reforzar un mensaje fundamental para toda mi generación: a San Juan se le viene una etapa de muchísima prosperidad social y económica, pero tenemos que estar listos. Esto es paso a paso. Si tenés 18, 19 o 20 años y te vas capacitando día a día, la oportunidad te va a encontrar preparado. Ese futuro sostenible que se está gestando tiene que ser, prioritariamente, para los sanjuaninos y sanjuaninas que laburan todos los días y quieren salir adelante. Mi única función hoy es usar la creatividad y la innovación digital para acercarles esa herramienta informativa. Todo lo que hago lo pienso por mi provincia, por los jóvenes y por mi generación.

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Espectacular, Joaquín. Celebro enormemente que estés construyendo tu conocimiento con esa responsabilidad, sin descuidar la universidad y debatiendo estos temas con tus profesores y pares. Para quienes quieran seguir de cerca tu contenido, ¿cómo te encuentran en las redes?

Me encanta la propuesta, contá con eso. En Instagram y en TikTok me pueden encontrar como @joacoconca_ Aprovecho para mandar un saludo gigante a mi familia, a mis amigos y en especial a mi profesor de Economía, Emilio Posleman, a Gerardo y a todo el curso que está siguiendo la transmisión en vivo.

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